AGRAH RAISIN Y EL CRIMEN DE LA MANSIÓN. M.C. BEATON. Editorial Salamandra. 2025.
Buenas mañanas.
Esta vez hemos tardado menos en vernos. La próxima no sé cuándo será porque estamos a la expectativa del nacimiento de Olaya.
Vamos a ser padres primerizos y yo ya ando dándole vueltas a esos momentos de cuidado y protección y a los del parto. No sé si podré concentrarme mucho en el paritorio pero he pensado en decirle a Pablo, mi pareja, que en momentos en los que la ola de la contracción no esté, que me lea el final de un libro que ya he leído más de diez veces: Pupila de águila.
En fin, que como es impredecible, lo mismo esta es la penúltima antes de que me dé de baja a medias en la lectura, o es ya la última antes de unas semanas o meses cuando ya esté más hecha a la vida con un bebé.
En esta novela de Agatha Raisin, la penúltima publicada, Agatha se va a vivir a Fryfam, un pueblecito cerca de Norfolk, donde alquila un cottage. Quiere alejarse de Carsely, porque James no ha regresado y no quiere reencontrarse con él.
En Fryfam pronto empiezan a ocurrir cosas extrañas, como unas lucecitas pequeñas en la noche acompañadas de unas risitas que se apagan si alguien se acerca. Agatha visita el pub del pueblo y allí conoce a Rosie, la dueña del mismo, una mujer muy atractiva que dice que pueden ser hadas.
Pero el resto de lugareños, aparte de ser muy ariscos, poco quieren hablar de esas luces. Solo tres mujeres que van a visitarla a su cottage para saludarla dicen alguna cosa sobre el suceso y Agatha les dice que está ahí para escribir una novela. Estas tres señoras, dedicadas a la costura y cuyos maridos se pasan la vida en el pub contemplando a Rosie, consiguen convencerla para hacer quilts con ellas. Agatha no consigue poner excusas y va.
Allí se entera de quiénes son varias personas del pueblo y entre ellas están los Trumpington-James, un matrimonio formado por Tolly y Lucy. Viven en una mansión a las afueras. Tienen bastante dinero (Tolly, principalmente), pues tienen obras de arte y una señora del servicio, la señora Jackson.
Mientras, Charles, el baronet, hace acto de presencia y acompaña a Agatha a la mansión donde conocen al presuntuoso y campestre Tolly y a la independiente y muy urbanita Lucy, así como a la malhumorada señora Jackson.
Tras el asesinato de Tolly, Agatha se ve envuelta en un buen lío cuando el título de la novela y su contenido coinciden sospechosamente con ciertos detalles del crimen.
Bastantes personas cercanas a Tolly son sospechosos de haber acabado con él, entre ellas, Agatha. Pero con la colaboración de Charles, un galán al que le gusta mucho cortejar a las mujeres, conseguirá descubrir al asesino.
Otra novela de cozy crime en la que su protagonista nos encandila y a la vez nos divierte con su actitud desenfadada y enamoradiza.
Como siempre Agatha Raisin no defrauda y continúa con su eterno conflicto amoroso con James y su afición por resolver asesinatos.
Toda una colección de historias de misterio que os gustarán y además, no son lecturas pesadas.
Espero escribiros pronto sobre otra aventura literaria.
Un saludo y feliz primavera.

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